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Alicia Miranda
Alicia Miranda Hevia
 

  Foto de Ana Bolaños, 2007  
 
ALICIA MIRANDA HEVIA
 
Nació en el Hospital San Juan de Dios, en el centro de San José, a la una de la tarde del 7 de octubre de 1952. Recibió el nombre de Gladys Alicia Eugenia del Rosario, pero ha utilizado solamente el segundo como nombre literario. Fue la mayor de cinco hermanos.
Sus padres eran médicos, Mario Miranda Gutiérrez, costarricense, y Gladys Hevia Urrutia, chilena. Se habían conocido como estudiantes de medicina de la Universidad de Chile. En aquellos años no había manera de realizar aquellos estudios en Costa Rica, y por eso él había viajado por barco desde Panamá hacia Chile en 1945, junto con otros compatriotas. La pareja recién casada regresó igualmente por barco después de su boda, a principios de 1952.
Alicia realizó sus primeros estudios en la Escuela Metodista, que había sido fundada por misioneros metodistas norteamericanos. Fue una niña tímida pero estudiante aventajada. Gustaba de leer novelas, cuentos y libros de historia en los dos idiomas que ya manejaba. Durante los seis años de primaria fue compañera de aula de quien más tarde sería su segundo esposo, Eduardo Montes de Oca.
En sus años de adolescencia viajó a Chile a conocer a su familia materna, a México con su hermana Liliana, y a Perú con sus padres y hermanas. En el colegio Saint Clare, de franciscanas norteamericanas, obtuvo el bachillerato en 1969. Allí había iniciado sus estudios de francés, con la profesora Claudia Ramírez, dama de carácter fuerte pero que conocía a la perfección el idioma.
Partió a los Estados Unidos para iniciar la pre-medicina en la Universidad de Luisiana en Baton Rouge. En la biblioteca de aquella institución empezó a leer en francés En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, novela a la que siguió aficionada por el resto de su vida.
Se encontraba en Baton Rouge en 1970 cuando surgieron en Costa Rica las manifestaciones contra la instalación en San Isidro del General de la empresa de aluminio ALCOA, que constituyeron después el tema de su novela La huella de abril.
Volvió a su país y se inscribió en la Universidad de Costa Rica en las carreras de filología española y francés, pues decidió que no tenía aptitudes para la medicina. Participó en los movimientos estudiantiles de aquel centro, sobre todo en un grupo llamado Faena, que luego evolucionaría en un partido político llamado el Frente Popular.
En diciembre de 1973, pocos meses después del golpe de Estado contra Salvador Allende, viajó con una compañera de universidad, Nora Garita Bonilla, hacia Panamá por tierra. Las dos tomaron un barco de una compañía naviera italiana hasta Valparaíso, en el que regresaban a Chile varias familias opositoras de Allende que se habían exiliado en Europa. Permanecieron unos días en Santiago, en casa de familiares. Luego en autobús viajaron a Mendoza a través de la cordillera, Al llegar a la frontera observaron que en el autobús venían varios obreros chilenos que fueron amenazados por la policía argentina, pero que sin embargo lograron ingresar en el territorio. En Mendoza se alojaron en casa del obispo metodista Federico Pagura, y su señora esposa, padres del actor y músico radicado en Costa Rica, Rubén Pagura. Tanto el obispo como su esposa estaban tratando de resolver graves problemas suscitados por la difícil situación política. Viajaron a Buenos Aires por tren, luego a Montevideo, y en autobús hasta Río de Janeiro, donde se alojaron en la casa del hermano de una brasileña que estudiaba en Costa Rica. Asistieron al carnaval de Río, y de ahí volaron a Caracas y de regreso a San José.
Contrajo primeras nupcias con Manuel Antonio Argüello Rodríguez, estudiante de arquitectura que había conocido en el grupo Faena, en enero de 1976. Hacia el final de su carrera impartió lecciones de gramática en las Escuelas de Filología y Periodismo de la misma universidad. Obtuvo un bachillerato universitario en francés y una licenciatura en filología española en 1976.
Después de graduarse, partió a Francia con fondos familiares. Llegó a París en setiembre de 1976. Asistió con otros costarricenses a la fiesta de la Independencia que ofrecieron las embajadas centroamericanas en los jardines de la Maison de l´ Amérique Latine, en el número 217 del Boulevard Saint Germain. En la Universidad de París III, Sorbonne Nouvelle, bajo la dirección del hispanista Paul Verdevoye, obtuvo un doctorado de tercer ciclo en literatura latinoamericana en junio de 1981.
Durante sus estudios efectuó varios viajes. Fue a Inglaterra varias veces, así como a Alemania a visitar a su prima hermana, Delia Miranda Fricke, quien realizaba estudios en Maguncia. La primera visita allí la realizó después del secuestro de Hanns Martin Schleyer; y los policías federales alemanes (Bundespolizei), vestidos de verde oliva, revisaron todo el tren y le pidieron a gritos sus papeles. Quedaron azorados al ver el pasaporte costarricense y tuvieron que buscar en un grueso manual de dónde venía. También viajó varias veces a Italia, y a Grecia y Yugoslavia con su hermana Juanita, que estudiaba en la American University en Washington, D. C.
Cuando regresó a su país en 1981 volvió a impartir lecciones en la Universidad de Costa Rica. Contrajo matrimonio por segunda vez en noviembre de 1982 con su antiguo compañero de escuela, Eduardo Montes de Oca, por el rito católico en la iglesia de Palmares de Pérez Zeledón. Su hijo Sergio nació el 18 de febrero de 1984 en la Clínica Santa Rita, bajo el cuidado del Dr. Rodrigo Urcuyo Fournier. Después del nacimiento de sus hijos gemelos Mauricio y Bernardo el 17 de octubre de 1985, en la misma clínica y con el mismo médico, decidió dedicarse a su crianza. Renunció a su puesto de profesora en la Universidad de Costa Rica, lo que comunicó a quien era entonces el rector, el Dr. Fernando Durán Ayanegui.
En aquellos años su esposo trabajaba como gerente de una empresa internacional de equipo médico. Mientras crecían sus hijos, gracias a los pasajes obtenidos con millas gratuitas que le facilitaba su esposo, pudo realizar más de una docena de viajes a Francia y otros países de Europa. Además los cónyuges y sus tres hijos realizaron juntos viajes a diferentes lugares. En 1998 se incorporó de nuevo a la vida profesional. Impartió lecciones en la universidad privada Santa Paula, y en 2001 empezó a trabajar como traductora técnica en una empresa distribuidora de equipo médico propiedad de su esposo.
Desde 1988 había mantenido una amistad literaria con el poeta indio de expresión inglesa Jayanta Mahapatra, y tuvo la aspiración de viajar a aquella nación para conocerlo. Finalmente, después de años de planes, pudo viajar con su hijo Sergio Montes de Oca en diciembre de 2005, primero a Nueva Delhi vía Londres, y luego a Bhubaneswar, capital de Orissa. Pudo viajar a Cuttack a conocer a Jayanta y su esposa Runu. Regresaron en enero de 2006 a Costa Rica
En 2007, la República de Chile facilitó por una nueva ley que los hijos y nietos de chilenos pudieran adoptar la nacionalidad. Realizó los trámites y se constituyó en ciudadana chilena, sin renunciar a su ciudadanía costarricense.
 
Su obra

Durante sus años de estudio y de docencia escribió artículos filológicos e históricos que aparecieron en revistas especializadas; durante su estadía en París, noticias y entrevistas con personalidades culturales, para el Diario de las Palmas de Canarias, España, y Vanguardia Dominical de Bucaramanga, Colombia; a su regreso de Francia, artículos culturales y de opinión para La República de San José.
En 1980 publicó una narración, San Isidro, en la Editorial Costa Rica, que fue publicada en segunda edición en 1984.
En 1984 lanzó un ensayo basado en su tesis doctoral, Novela, discurso y sociedad (Mesén Editores).
En la Editorial Guayacán, además de la novela La huella de abril (1989), apareció Las sílabas azules. Proposición de lecturas (1991).
Luego participó con dos cuentos en una antología, Relatos de mujeres (Editorial Mujeres, 1993).
Después de algunos años de viajes, lecturas y reflexiones se materializó su ensayo El segundo movimiento (2005) en la Ediciones Librerías Santa Fe de Buenos Aires, Argentina. Constituye una disquisición sobre el carácter de la época en que le tocó vivir.
En 2005 formó un sello artesanal, Editorial Montemira, donde publicó en 2007 la segunda edición revisada de La huella de abril.
Esta fue presentada el 9 de mayo del mismo año en el Instituto de México de Barrio Los Yoses, por el Dr. Édgar Bastidas Urresty, profesor y escritor colombiano a quien había conocido en Francia y con quien había mantenido correspondencia y amistad literarias, y don Óscar Castillo, editor del libro y director ejecutivo de la Cámara Costarricense del Libro.
Del 11 al 14 de setiembre viajó a Bogotá, Colombia. El miércoles 12 de setiembre participó con Édgar Bastidas en el programa de TV Centro, Conventillos de paso, de Jorge Consuegra, y fueron recibidos en el Club de Abogados por el estadista, abogado y escritor Dr. Otto Morales Benítez. El jueves 13, en el Auditorio Aurelio Arturo de la Biblioteca Nacional presentó Édgar Bastidas su libro Samaniego en la historia, y Alicia dictó una conferencia sobre El segundo movimiento.
En febrero de 2008 publicó en Editorial Montemira su ensayo Jaque mate en el paralelo 14, sobre la caída del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz en 1954.

 

 

 

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